Comentario del soneto XXXII de Garcilaso de la Vega.

Publicado en por maria ema

Todo soneto está compuesto por dos cuartetos y dos tercetos, y la medida de su verso es el endecasílabo. Todo sonetista debe atenerse a dos reglas fundamentales: el ajuste perfecto entre la idea y la estructura lingüística que lo expresa. La segunda ley del soneto, es que dentro de la brevedad del circuito de solo catorce versos, el pensamiento se plantea mostrando diferentes ángulos, para terminar en el último verso del poema.

El poema está escrito de un yo a un tu-Esa segunda persona gramatical esta explicita en el pronombre vos del primer cuarteto en las formas verbales osar, deciros, seguiros, huiros, y en el adjetivo posesivo vuestro.

El hablante se dirige a un tu subjetivo. Esa subjetividad de la confesión del enamorado crea la soledad que se desprende del poema. Se ve la imagen del amor como camino, aquí el amante es un ser en estado de libertad .

Cada uno de los cuartetos y los tercetos dan cabida a una idea distinta, aunque desde luego están relacionados unos con otros. En este poema se ve la racionalización sistemática de un estado de ánimo. El soneto está enmarcado por dos misterios.

El primero es el misterio de un amor que nació y crece a expensas del silencio. El otro es el misterio del amor que ha recorrido la "escura región" alumbrado por la esperanza.

Se nos aparece de pronto una inesperada analogía entre el amor que se nutre del silencio y la esperanza que ilumina al olvido.

No podrá haber nunca reciprocidad para una pasión que se silencia, ni esperanza de ser amado para el que ya fue olvidado. Y sin embargo este es el amor cantado por Garcilaso en el soneto XXXII. Un amor de soledad que importa por si mismo, más allá de toda posibilidad de ser correspondido.

Tampoco para el poeta el olvido es vació ni esterilidad. Es región conocida y amada. Finaliza el soneto con el hermoso endecasílabo" por la escura región de vuestro olvido", sumerge al lector en el misterio de un amor que vive contra toda posibilidad.

Bucólico y pastoril...Maciédome

Etiquetado en literatura

Comentar este post